

Síntomas, factores de riesgo y cuidados de la artritis reumatoide.
La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria y autoinmune que suele afectar a las articulaciones de las manos, las muñecas, los pies, los hombros, los codos, las caderas y las rodillas. Esta patología provoca, en quienes la padecen, un descenso notable de su calidad de vida.
Desde el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos (Cgcof) recuerdan que “cuando antes se comience a recibir tratamiento, menores serán las secuelas que deje esta enfermedad”. Unas secuelas que van desde la pérdida de la función motora hasta la deformidad residual.
Además de los tratamientos farmacológicos diagnosticados por los especialistas en Reumatología, la botica ofrece distintas soluciones en forma de férulas y órtesis como rodilleras o muñequeras. En las farmacias también se pueden encontrar suplementos alimenticios con colágeno y cúrcuma que contribuyen a mejorar la flexibilidad y movilidad articular.
La artritis reumatoide es una enfermedad que afecta tres veces más a las mujeres que a los hombres y que suele asociarse, en el 80 por ciento de los casos, a la presencia de un anticuerpo, el denominado Factor Reumatoide.
En el Cgcof explican cuáles son las señales que deben alertar a todo ciudadano para acudir al médico. Y es que, esta patología tiene dos picos de aparición, el primero es entorno a los 40 años, y el segundo en personas mayores de 60-65 años, por lo que no se debe dejar pasar el tiempo cuando se comiencen a notar los primeros síntomas.
En este punto, los farmacéuticos recuerdan que la artritis puede estar precedida de una fase previa, conocida como preartritis, que solo se manifiesta con dolor e inflamación articular en episodios cortos.
Los expertos del Cgcof señalan una serie de factores que aumentan las posibilidades de padecer en un futuro artritis reumatoide. Estos son los siguientes:
Aquellas personas que tengan que convivir día a día con la artritis reumatoide puedes llevar a cabo unos cuidados que mejorarán su enfermedad. Estos son los siguientes:
Fuente: apoteka.redaccionmedica.com
La fisioterapia ayuda a restaurar el movimiento y la función cuando alguien se ve afectado por una lesión, enfermedad o discapacidad.
Los fisioterapeutas ayudan a las personas afectadas por una lesión a recuperarse a través del movimiento y del ejercicio, la terapia manual, la educación y el asesoramiento.
Ayudan a mantener la salud a las personas de todas las edades y a los pacientes a manejar el dolor y prevenir la enfermedad, conservando su autonomía durante el mayor tiempo posible.



