

La lumbalgia o “dolor de espalda” es una afección muy frecuente que se puede presentar en cualquier edad, desde la niñez hasta en las personas mayores.
Se afirma que entre un 80% y 90% de las personas adultas presentarán, en algún momento de su vida, un cuadro de lumbalgia. En general afecta a las personas laboralmente activas, de entre 30 a 50 años y que desarrollan trabajos pesados, puede llegar a limitar el desarrollo de sus actividades laborales y producir incapacidad en el 11-12% de la población.
Pero, ¿qué es?, ¿se puede prevenir?, ¿cómo se trata? Para conocer todo sobre la lumbalgia y no subestimarla, profesionales de Hospital Privado Universitario de Córdoba responden a estas preguntas.
Los tipos de lumbalgia y sus causas
El doctor Juan Carlos De Battista, jefe del servicio de Neurocirugía de Hospital Privado y especialista en columna vertebral, refiere que pueden clasificarse según su origen (en mecánicas o inflamatorias) o bien por su duración. De acuerdo a esta última clasificación, la lumbalgia o “dolor de espalda” pueden dividirse en:
En cuanto a sus causas, el doctor Maximiliano Toscano -miembro del servicio de Neurocirugía de Hospital Privado y especialista en columna vertebral- señala que “la gran mayoría de las lumbalgias no tienen una causa específica -un 85% de las mismas- y raramente son un síntoma de una enfermedad grave”. Y agrega que, además, se mejoran en pocas semanas con ejercicios específicos, cambios en el estilo de vida o posturales y analgésicos. Estas lumbalgias suelen estar relacionadas con una mala postura, un esfuerzo (gestos bruscos) o sobrecarga de la espalda, entre otros factores.
Entre las causas secundarias, y menos graves, es posible mencionar:
El doctor Gustavo Ibarreta, jefe de la sección de Patología y Cirugía de la Columna Vertebral de Hospital Privado, comenta que en raras oportunidades este cuadro doloroso se debe a una patología tumoral (mieloma múltiple, metástasis, tumores óseos primarios) o infecciosa (piógenas, tuberculosas y raramente fúngicas) o enfermedades inflamatorias de las estructuras vertebrales (espondilitis anquilosante).
Igualmente hay otras patologías que se presentan con dolor de espalda y no están relacionadas con esta estructura, como cálculos renales, infecciones urinarias, embarazo, endometriosis, entre otras. Por esta razón, la consulta con especialistas en columna vertebral resulta fundamental ante la falta de respuesta al tratamiento clásico de estos cuadros frecuentes.
También se debe señalar que hay ciertos factores predisponentes, entre los cuales se encuentran:
Ahora bien, los profesionales de Hospital Privado recomiendan tener en cuenta algunos consejos que permiten cuidar la espalda:
¿Cómo se trata?
Debido a que principalmente no tienen una causa orgánica, el manejo de la lumbalgia es de forma conservadora. Se indican aquí modificaciones del estilo de vida, analgésicos, kinesioterapia física y reinicio de la actividad física en forma controlada y precoz.


Un punto importante de las lumbalgias es que, superado el cuadro agudo, el mismo puede volver a producirse o prolongarse en el tiempo (el 15% se vuelven crónicos). Por esta razón, desde Hospital Privado conciben con gran importancia el abordar esta afección con un enfoque multidisciplinario con cada paciente y ayudar a realizar cambios permanentes en su vida diaria. Entre dichos cambios, por ejemplo, puede mencionarse la disminución de peso, realización de una actividad física adecuada (Taichí, yoga, natación, deportes supervisados), una re-educación postural, contar con los cuidados necesarios en la actividad escolar y laboral, etcétera. Todo esto permite una rápida y adecuada reinserción a la vida diaria, tanto laboral como social.
¿Cuándo consultar?
Como se mencionó con anterioridad, la gran mayoría de las lumbalgias no tienen una causa específica y ceden solas en unos días o semanas. Sin embargo, se debe realizar una evaluación médica ante:
Los servicios de Neurocirugía, Traumatología y Ortopedia del Hospital Privado Universitario de Córdoba trabajan en conjunto con especialistas en Medicina del Dolor para conseguir el mejor esquema analgésico inicial. De acuerdo a la patología que origina el dolor (si es secundario a algo orgánico), se programará y evaluará el mejor tratamiento para cada paciente. Entre las distintas herramientas con las que cuenta la institución se encuentra la posibilidad de un manejo inicial por parte de profesionales de Clínica Médica, Reumatología y Medicina del Dolor. En algunos casos puede llegar a ser necesaria la realización de procedimientos percutáneos (bloqueos farmacológicos bajo radioscopia, denervación por radiofrecuencia térmica) hasta cirugías mínimamente invasivas percutáneas o abiertas convencionales, según las posibilidades quirúrgicas y lo que requiera cada caso particular.
Hospital Privado, desde su servicio de Medicina del Ejercicio y Rehabilitación, cuenta con médicos deportólogos, kinesiólogos, fisioterapeutas y profesores de educación física. “Para el abordaje de estos casos diseñamos programas de ejercicios supervisados, la aplicación sistemática de estiramientos, el uso de técnicas de fisioterapia, como frío o calor, relajación y ejercicios respiratorios. Además de realizar un abordaje integral sobre el estilo de vida, posturas, hábitos alimenticios y de movimiento”, señala la doctora Julieta Alfonso, especialista en medicina deportiva.
Por su parte, la licenciada en Kinesiología y miembro del servicio antes mencionado, Érica Abudi, comenta que “desde la fisioterapia se ofrecen técnicas de terapéutica manual aplicada a la columna, osteopatía y Reeducación Postural Global (RPG), siempre en manos de profesionales altamente especializados”. Y agrega que “todas las personas deben saber que el ejercicio físico es una de las mejores herramientas para superar el dolor de espalda y si el mismo es supervisado será mucho más efectivo”.
Para mejorar cuadros de lumbalgia y prevenir que se desarrollen nuevamente en un futuro, es de vital importancia contar con un programa de actividad y/o ejercicios graduales que tenga por objetivo mejorar la función y la prevención del empeoramiento de la discapacidad física. Esto de acuerdo a las necesidades, preferencias y capacidades de cada persona, pero con asistencia de un profesional que controle en forma directa y realice un seguimiento con la historia clínica del paciente.
A partir de lo antes dicho, el doctor Maximiliano Toscano finaliza al decir que “un abordaje multidisciplinario es la mejor herramienta para que un paciente pueda resolver su cuadro doloroso y alcanzar la plenitud tanto emocional como social y laboral, en su vida”.
Fuente: lavoz.com.ar



